domingo, 11 de diciembre de 2011

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Novela "Alguien a quien amar" - Capítulo: Ocho

La verdad es que era la primera vez que me enamoraba de alguien. A lo mejor estaba mal enamorarme de él. ¿Y si no me correspondía? Mejor esperar a que pasara lo que tuviera que pasar. El destino de las personas está escrito, así que si tiene que suceder algo sucederá y si no pues no pasa nada, borrón y cuenta nueva. Estuve todo el día en casa. Por la tarde estaba muy nerviosa, ya estaba pensando en qué me iba a poner. Al final opté por ser yo misma y ponerme lo primero que viera mañana. Opté por no estar más en el ordenador, así no estaría mirando cada minuto si me enviaba mensajes o no. (Papá):- Mïa, ¿te quieres venir con nosotros al centro comercial? -. Oí cómo mi padre me hablaba desde el salón. (Yo)- Sí, ahora me arreglo -.* Fui al baño a asearme. No sabía que hacerme en el pelo, al final me hice una trenza al lado. Me puse rímel y un poco de gloss. Estaba bastante pasable. (Yo)- Papá, mamá, ya estoy lista -. (Mamá):- Perfecto cariño, vayámonos -. 

Estuvimos toda la tarde en el centro comercial, y aún así no podía dejar de pensar en él. Estaba muy nerviosa, demasiado nerviosa. No tenía hambre, ni sed. Supongo que sólo pensar en él, ese simple hecho me saciaba y alimentaba. Volvimos a casa. Me probé otra vez lo que me había comprado para el concierto, la ropa que tenía no me acababa de convencer. La verdad es que me favorecía: Una camiseta ancha caída de un lado, unos shorts negros y unas pulseritas de color flúor que brillaban en la oscuridad. Unas bailarinas azul marino completaban el modelito. Me gustaba a mí misma, creo que era la primera vez que me veía y me sentía guapa de verdad. Lo de las pulseritas fue un capricho, pensé que como brillaban en la oscuridad a lo mejor se me distinguiría entre tanta gente. Aun que ahora pensándolo mejor... ¿Cómo me distinguirá entre tantísima gente? Menos mal que tengo entradas V.I.P y lo podré ver en persona, que bien.

Tuve la fabulosa idea de enseñarle a mi madre las canciones de Justin, nos lo pasamos muy bien riendo y bailando. Así lo que quedaba de tarde se me pasó en nada. Parecía que sólo hubiesen pasado unos minutos. Hoy tenía que irme a dormir pronto para mañana madrugar y poder ver lo que se cocía en el Palau Sant Jordi.



Gracias. Comentad, ¿no? :)

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