domingo, 11 de diciembre de 2011

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Novela "Alguien a quien amar" - Capítulo: Veintitrés

Empezamos a hablar y hablar. Le enseñé toda la casa, dejé mi habitación para el final. Cuándo entró en mi habitación se sorprendió, y le pregunté por qué. *(Yo)- ¿Justin, ocurre algo? -. (Justin):- En absoluto. Lo que pasa es que me recuerda a la mía: sencilla y recogida. ¿Puedo? -. Me preguntó por si podía coger mi portátil. (Yo)- Claro. Siéntate en la cama si quieres -.* Nos sentamos en la cama apoyados en la pared y empezamos a ver vídeos y todo eso. También cotilleó mis fotos, estaba avergonzada de algunas de hace unos dos años, daban pena. Entre todas esas risas mis padres llegaron a casa. No nos dimos cuenta hasta que abrieron la puerta de la habitación. *(Mamá):- Cariño, hemos llegado -. Miramos sorprendidos hacia la puerta por la que asomaba mi madre. (Yo)- Hola mamá. Justin ha llegado hace unas dos horas o así -. (Justin):- Hola Nayara -. Y le guiñó el ojo. Mi madre sonrió. (Mamá):- Hola, guapo. Estamos en el comedor, ¿vale, Mïa? -. (Yo)- Sí, enseguida vamos -. Mi madre volvió a cerrar la puerta. Empezamos a recogerlo todo. Antes de salir, Justin se paró detrás de mí y suspiró. Me giré. (Yo)- Tranquilo, les vas a caer bien -. Sonrió. (Justin):- Aparte de eso, me preocupa más otra cosa -. (Yo)- ¿El qué? -. (Justin):- No me gusta pensar en la idea de que tus padres pierdan lo que más quieren por mi culpa -. Miró hacia el suelo. No sabía que decirle, improvisé algo muy rápido. (Yo)- No lo van a perder, eso nunca. Siempre estaré cuándo me necesiten. Van a hacer feliz a su hija, van a dejarle ser feliz. Por eso me dejan ir contigo, quieren que sea feliz. Contigo soy y seré feliz, Justin -. Él me miró a los ojos y me abrazó con fuerza. Cuándo nos separamos vi que una lágrima recorría su mejilla, y se la sequé con mi pulgar; me puse de puntillas y le besé en la frente. Me cogió la cara con las dos manos, como en el concierto. Se acercó y con los labios rozando los míos dijo: (Justin):- Voy a estar siempre a tu lado, no te voy a dejar ir nunca. Te lo prometo -.* Nos fundimos en un tierno beso que desearía que nunca hubiese acabado. Me dirigí a la puerta, respiré con profundidad y la abrí. Fuimos al salón, dónde nos estaban esperando mis padres, sentados cada uno en una silla. Se levantaron al vernos salir y les presenté a Justin, lo típico. Estuvimos hablando un rato, tranquilos. Todos preguntamos cosas a Justin, y al revés. Inconscientemente miré mi reloj. No había ido al instituto. Pero mis padres y Justin me explicaron que ya no iba a ir más a ese instituto, que ahora tendría un profesor particular y que luego me dejarían estudiar en lo que quisiera o hacer lo que quisiera cuándo acabase la secundaria y bachiller. Me tranquilicé bastante, en un momento se me había venido el mundo encima. A las cinco mi padre se quedó en casa mientras que nosotros tres, nos fuimos al centro comercial. Antes de llegar al centro, Justin nos dijo que hiciésemos lo que quisiéramos pero que no me comprara nada de ropa para esta noche, él ya lo tenía todo controlado. Me dio un vale regalo para que me maquillaran y peinaran gratis en una peluquería. Mi madre y yo nos quedamos sin palabras. Justin se fue a su hotel a coger la ropa para esta noche y para arreglarse él también.



Gracias. Comentad, ¿no? :)

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