domingo, 11 de diciembre de 2011

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Novela "Alguien a quien amar" - Capítulo: Catorce

Llegué a casa media hora tarde, el autobús tardó media hora más en llegar a mi destino. Abrí la puerta y estaba mi madre de brazos cruzados allí delante, esperándome. Hacía mala cara, pero en cuánto dejé las llaves en el recibidor, me abrazó. *(Mamá):- No me hagas esto, cariño. Pensaba que te había pasado algo malo -. (Yo)- No para nada. He vuelto a verle, pero esta vez estaba jugando a fútbol -.* Me besó en la frente, como siempre. Nos fuimos a comer, ya estaba la mesa puesta. Fui a saludar a mi padre y le di un beso en la mejilla. Nos sentamos a comer. Me di cuenta de que mi madre no me preguntó nada sobre el rosario, tampoco quería que lo hiciera. Cuándo acabamos de recoger la mesa y lavar los platos me fui a mi habitación a dormir un rato para estar fresca en el concierto. Oí cómo alguien daba unos golpecitos a mi puerta. *(Mamá):- ¿Puedo pasar? -. (Yo)- Claro -. Me incorporé y me senté en la cama, y ella a mi lado. (Mamá):- Cariño tenemos que hablar... -. (Yo)- Dime. -. Lo dije con seguridad, pero en realidad me asustaba lo que pudiera decirme. (Mamá):- Ahora que tu padre está durmiendo, me he acercado a preguntarte cosas y a que tú me las respondas con seriedad -. (Yo)- Pues, pregúntame lo que quieras -. (Mamá):- Te has enamorado de él, ¿verdad? -. (Yo)- Sí, vale. Es mi vida y yo hago lo que quiero -. (Mamá):- Yo no te voy a impedir nada, y tu padre tampoco. Nosotros no hemos podido tener hijos, por eso te adoptamos. Sólo queremos que seas feliz. Sólo quiero que sepas que una vez hechas las cosas, ya no se pueden deshacer. Todo lo que hagas con ese chico quedará en memoria de todos. Lo conocen mundialmente, y sé que a ti también te conocerán. Cariño, si de verdad crees que es el elegido, que va a ser la persona que quieras de verdad durante toda tu vida, haz lo que tengas que hacer y no me preguntes si puedes hacerlo o no. Te apoyaré en todo, Mïa. Dejaré que vayas dónde quieras y cuándo quieras, eres libre, siempre lo has sido. No tengo el valor de ponerme en el papel de madre, nunca lo he tenido. Nosotros sólo te hemos cuidado y dado una educación. No quiero imponerte nada, sé feliz y lucha por lo que de verdad quieres. Siempre te acogeremos con los brazos abiertos cuándo quieras volver -. Me puse a llorar, mi madre, esa madre que yo siempre había querido tanto, me entendía. Ella siempre ha querido lo mejor para mí. Le abracé con todas mis fuerzas. (Yo)- Habéis sido el único apoyo para mí, y lo seguiréis siendo. Siempre os llevaré en mi corazón, a ti y a papá. Y sí que volveré, algún día, cuándo haya alcanzado mi sueño y sea feliz, ese día volveré. Y que sepas que cada semana, o incluso cada día os llamaré -. Esa última frase la dije riéndome, y le contagié mi risa. Al rato se calmaron un poco las cosas y dejamos de llorar. (Mamá):- Y a ver cuándo nos lo presentas -. Dijo entre risas. (Yo)- Cuándo quieras -. Le sonreí. (Yo)- Mamá, él es increíble. Me hace sentir única; en la forma en la que me habla, en la que me mira, en la que me canta... Es ese alguien a quién darle mi cariño, es ese alguien a quién amar, ese alguien es él -. (Mamá):- Me alegro tanto por ti, cariño. Te mereces todo esto y más -. (Yo)- Gracias mamá. Te quiero muchísimo y siempre lo haré -. Le volví a abrazar. (Yo)- Esto, mamá... (miré el reloj infernal que me despertaba cada día a la misma hora, cómo lo odiaba) Yo me voy arreglando ya, no quiero ir con prisas -. (Mamá):- Muy bien cariño, haz lo que tengas que hacer -.* Ella salió de mi cuarto y supongo que fue a vestirse, por qué oí cómo despertaba a papá de su siesta.



Gracias. Comentad, ¿no? :)

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