domingo, 11 de diciembre de 2011

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Novela "Alguien a quien amar" - Capítulo: Trece

Empezamos a hablar de nuestras vidas, todo por lo que habíamos pasado, cosas buenas y malas. Me sorprendió mucho que se abriera tanto, yo también lo hice. Estuvimos hablando un buen rato hasta que miré el reloj, ya eran las doce. *(Mïa)- Voy a llegar tarde a casa, me tengo que ir ya. Lo siento -. (Justin):- No lo sientas, he pasado un rato genial contigo -. Sonreí y me abrazó. Apoyé mi cabeza en su pecho, oía los latidos de su corazón; latía muy fuerte. (Justin):- ¿Lo oyes? Tú también me pones nervioso -. Le miré a los ojos. Quería hacerlo, lo que sentía por él era un sentimiento muy fuerte, se lo tenía que decir de alguna manera. Me acerqué despacio hasta que me puse de puntillas. Le miraba a los ojos y de vez en cuándo desvié la mirada hacia sus labios. Lo estaba a punto de conseguir cuándo posó su dedo índice sobre mis labios, otra vez. El dedo tocaba sus labios y los míos. Dejé de ponerme de puntillas, y bajé la cabeza. Una lágrima que recorrió mi mejilla cayó al suelo. Él se dio cuenta y reaccionó. *(Justin):- Eh pequeña, no llores, no lo hacía con esa intención. Quiero hacerte feliz, pero no quiero hacerte daño. Muchas cosas me han salido mal por hacerlas rápido, y no quiero estropear esto. Desde la primera vez que te vi y me mostraste tu sonrisa supe que eras especial. Debemos ir paso a paso, dando zancaditas. Siento haberte rechazado el beso, yo tampoco quería hacerlo, de veras. Aparte, quiero que sea más especial. Todo a su tiempo. Quiero hacerlo bien -. Me volvió a abrazar y me besó en la frente. Se apoyó en mi hombro y me dijo al oído: (Justin):- Lo hago por ti, lo hago por nosotros. Si de verdad quieres que esto funcione, harás esto por mí y por ti. Que sepas que yo realmente creo en el amor a primera vista, Mïa -. Me besó en la mejilla. Eso que me dijo me tranquilizó y me hizo volver a sonreír. (Yo)- Gracias por todo. Siempre te estaré esperando -. (Justin):- Gracias a ti por entenderme. Yo no quiero ser una mala influencia para ti, ¿sabes? Si hacemos esto con unas pautas a seguir, saldrá bien -. (Mïa)- Lo sé -.* Fue lo último que dije. Me acompañó hasta la puerta del campo, al cruzarla me giré una última vez, estaba allí parado, pero no se le veía idiota como a mí, tenía estilo hasta para quedarse quieto y no parecer idiota. Le miré y me guiñó el ojo. Sonreí y bajé la mirada al suelo. Me giré hacia mi dirección y puse rumbo hacia mi casa. Hice todo el trayecto en bus, quería tener tiempo para mí sola, quería reflexionar sobre cada detalle de todo aquello que había ocurrido. *(Yo, para mis adentros)- La verdad es que tiene razón. No quiere hacerme daño. No quiere que sufra por todo lo que él es para el mundo: un artista. Todo el mundo sólo ve esa parte de él, esa parte es la que enloquece a tantas adolescentes. No quiere que me afecte ese mundo, su mundo. Su mundo es muy complejo: Los paparazzis, las cámaras, las giras, las entrevistas... Él no quiere que eso me afecte, al menos de momento. Lo entiendo, yo haría lo mismo. Quiere ir poco a poco, sin llamar la atención. Al final me tendré que acostumbrar a su mundo, pero le quiero y lo haré -.* Después estuve pensando y soñando despierta con todos los detalles que había vivido esa mañana: Las miradas, los abrazos... Y sobre lo de la canción, estaba orgullosa de ser un poco lista. Esa canción me encantaba y se la propuse porque quería que me la cantara, que me la cantara a mí, y lo hizo.



Gracias. Comentad, ¿no? :)

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