miércoles, 6 de febrero de 2013

0

Novela: "Un complejo error o una simple equivocación" - Capítulo Sesenta y Uno

Me aparté un poco para que él pudiera coger el café. —Ten— dijo mientras me tendía la bebida caliente. Cogí el vaso por el borde superior para no quemarme. —¿Puedo acompañarte?— preguntó con un hilo de voz.
—Esto... Bueno... Sí, claro, ¿por qué no?— una sonrisa demasiado “forzosa” cruzó mi rostro. Nos encaminamos hacia el ascensor; yo miraba el café mientras lo meneaba con la cucharilla y él, con las manos en los bolsillos, en ningún momento tuvo intención de entablar una conversación conmigo. Apretó el botón del ascensor y lo miré por el rabillo del ojo: estaba mirándome extrañado. Giré mi cabeza hacia la derecha y me paré a contemplar cada uno de los cardenales y heridas que cubrían su rostro: un par de cortes en la ceja y en el labio y un par de moratones en el pómulo y la barbilla; todos ellos cubiertos o con puntos de papel o una crema espesa blanca que, por lo que parecía, estaba absorbiendo su piel. Me sentía culpable a pesar de no haber sido yo la agresora. Me sentía suficientemente culpable siendo la razón de todo aquella situación. Di un sorbo a aquel café demasiado insulso que activó todo mi cuerpo al momento. Cuando la puerta del ascensor se abrió, apoyó su mano en medio de mi espalda, entre los dos hombros, haciéndome pasar primera.
—Lo siento. Siento haberte arruinado tantos preciosos días de tu vida— dije en cuánto las puertas volvieron a cerrarse.
—¿Qué?— exclamó girándose hacia mí. —Debería ser yo el que me disculpase por haber seguido un juego que nunca debió empezar.
—Eres tú el que tiene la cara destrozada.
—No has sido tú quién me ha dado la paliza— gruñó, intentándose controlar. Noté que la atmósfera del lugar cambió completamente. Nos quedamos unos segundos callados. Alcé la vista para mirar el piso por el que íbamos: faltaba uno. En cuánto yo alcé mi mirada, Gael hizo lo mismo y de repente y sin poder evitarlo me empujó hacia la pared en la que estaban los botones y apretó, supongo, el “stop” ya que el ascensor paró de moverse. Apoyó su mano derecha en la pared en la que estaba apoyada; estaba tan cerca que su antebrazo rozaba mi mejilla. Se pasó la mano libre por el pelo en un intento de calmarse un poco. —Escúchame bien,— dijo amenazante —no soy la persona que crees que soy. ¿Por qué crees que he insistido tanto hasta conseguir uno de tus besos? Más que disculparme, debería agradecértelo— alzó una ceja. Yo tragué saliva.
—Entonces... cómo es que... ¿cómo es que tu hermana creía que te gustaba?— me atreví a preguntar. Él se acercó aún más, podía sentir su aliento en mis labios.
—Tenía que fingir para hacerlo todo más fácil. Todo el mundo tenía que darse cuenta de que supuestamente me gustabas para confundirte más. Tenía que ser todo lo que querías que fuera— y mientras pronunció esa última frase rozó con la yema de su dedo pulgar de esa mano libre mi labio inferior. Toda aquella situación me puso los pelos de punta por el miedo que empezó a dominar todo mi cuerpo.
—¿Y por qué lo hiciste?— susurré. Una risa se le escapó en un suspiro de sus labios y mis ojos empezaron a humedecerse.
—Por dinero. Yo te besaba y a cambio obtenía dinero. Se supone que tenía que hacerlo bajo la mirada de  más gente pero bueno, agradezco a un anónimo la difusión de semejante foto. De lo que no me informaron fue de quien era tu novio— chasqueó la lengua mostrando su desaprobación. —Pero no hay mal que por bien no venga, ¿no? Yo soy sólo la pobre víctima de una agresión producida por el típico matón, el cuál merece estar entre rejas, que tiene una novia realmente...— empezó a deslizar el dedo índice por mi cuello. Todo aquello se me estaba yendo de las manos.
—¡Basta!— grité a la vez que le aparté de un empujón.
—Lo que puede llegar a cambiar la verdad...
—Eres asqueroso. Repugnante.


¿Impactadas? Decirme que os ha parecido con la nueva opción de "Tu reacción". Los votos positivos me ayudarán a seguir escribiendo con más ganas y a saber si queréis que lo siga haciendo. No olvidéis comentar aquí abajo (ya no hay palabra de control, mucho más sencillo y rápido) y suscribiros al blog. Un besazo.

No hay comentarios :

¿Y tú qué opinas?

¡Comenta!