miércoles, 6 de marzo de 2013

0

Novela: "Un complejo error o una simple equivocación" - Capítulo Sesenta y Cinco

Bajé las escaleras a toda prisa y me acerqué a la encimera de la cocina donde estaba preparado, ya hacía un buen rato, mi desayuno. Después de intentar buscar por todo el baño el cacao y de tener aquella conversación con mi madre, la verdad es que no tenía tiempo para sentarme a tomarlo tranquilamente. Me bebí el vaso de leche en dos tragos y cogí la pasta que había en un plato de café. Me acerqué a mi madre para darle un beso de despedida y salí por la puerta mientras me recordaba que fuese con cuidado al cruzar. Mientras caminaba a paso ligero iba dando mordiscos a aquella pasta demasiado azucarada; cuando me paraba en los cruces, intentaba tragar, aunque era un trabajo duro por la falta de aire al ir tan deprisa. Llegué al instituto con un hilo de aliento mientras me relamía los dedos que se me habían quedado manchados de azúcar por la pasta. Apenas pude pararme para recuperar el aire y en cuánto pisé el pasillo en el que estaba mi taquilla, Sophie se acercó corriendo a abrazarme y a preguntarme qué tal estaba. Le expliqué lo que había ocurrido cuando ella no estuvo.

—¡¿De verdad?!— gritó con un tono de voz que subió unas octavas por la “asombrosa” noticia. Puse mi dedo índice encima de sus labios mientras le hice callar sonoramente. Todos los que estaban cerca se giraron y en cuánto dejamos de ser el centro de atención por aquel sobresalto, continué con mi explicación. —Sí, se lo llevaron a comisaría. Como su tío estaba de viaje habrá pasado toda la noche allí hasta que lo viniese a buscar hoy. Supongo que tendrá que pagar una multa o algo así, por desorden público o agresión, quién sabe... Todavía es menor, así que no le harán mucho más. —¿Pero no habrán llamado a alguien ya, para que lo vaya a buscar?— siguió preguntando. —No tiene más familia que su tío. —Ah... Vaya, perdón— Sophie se había quedado estupefacta, y la entendí. —No te disculpes. Él se merecía algo mejor— sonreí ligeramente. —Emma, tú eres la que te mereces algo mejor. No puedes estar así. Mírate,— hizo un movimiento con la mano abarcando todo mi cuerpo en vertical —parece que estés enferma: esa palidez, ese principio de ojeras, los ojos hinchados... Ayer tuviste un ataque de ansiedad y sigues insistiendo en que estás bien. Sabes que no es verdad. —Estoy bien, Sophie...— arrugué la frente y fruncí los labios. Suspiré. —Necesitas descansar— me dijo, ahora dulce, mientras me pellizcaba con un par de nudillos, la mejilla. —Venga, te acompaño a hablar con Edgar. —¿De verdad?— dije sin ganas. —Sí, ahora. Va, no quiero llegar tarde a clase— a esa frase le añadió una palmada en mi trasero que me sobresaltó e hizo encaminarme de seguida hacia la sala del profesorado para hablar con nuestro tutor, cosa que se ve que le hizo gracia a Sophie ya que empezó a reírse bajito, tapándose la boca para disimular. Puse los ojos en blanco y una sonrisa surcó mi rostro por unos segundos.

Después de llamar a la puerta y esperar a que alguien nos abriese y nos dijera que esperáramos un momento, me envalentoné y decidí contarle la “verdad” de Gael. En cuánto lo hice, Sophie enarcó una ceja como diciendo “¿me estás tomando el pelo?”.


Espero que os haya gustado. Miraos la entrada para arreglar el problema con el reproductor de SCM Music Player y Tumblr. Votad en Tu reacción consultarme cualquier cosa a dudasparacarla@gmail.com. Os espero en el siguiente, amores.

No hay comentarios :

¿Y tú qué opinas?

¡Comenta!