jueves, 18 de julio de 2013

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Novela: "Un complejo error o una simple equivocación" - Capítulo Setenta y Ocho

En cuanto fui consciente de la situación en la que me encontraba, fui entonces capaz de dar las gracias a toda esa gente que había estado aplaudiendo. Me giré hacia Jason y él me hizo un gesto con las manos para que continuase cantando. Y repetí la misma operación dos veces más. La gente estaba encantada, o al menos parecía estarlo. Miré la hora de mi reloj al acabar la tercera canción: las nueve y media. Ya era hora de ir a casa y así se lo hice saber a aquellos comensales que rieron divertidos al saber el motivo de mi temprana despedida. Jason me cogió de la mano y me ayudó a bajar los dos escalones del entarimado y después las escaleras que habíamos subido anteriormente. La única diferencia fue que ahora podía saber por mi cuenta dónde poner el pie para no caerme. En la recepción, la chica que nos atendió al principio de nuestra velada me felicitó por la actuación y Jason le dio las gracias por haberle hecho el favor de reservar el entarimado aquella noche para alguien que no sabían cómo de bien o mal cantaba. Creo que Jay no defraudó a nadie. Cuando estuvimos en la calle, sacó su móvil y llamó, seguramente, a la persona que antes nos había traído en coche. Y no me equivoqué. A los pocos minutos teníamos el vehículo delante de nosotros. Nada más entrar en el vehículo me sorprendí: era todo un lujo. Ese coche era igual de bonito por fuera que por dentro.

—¿Ha salido todo bien Jay? ¿Os habéis divertido?— la voz me arrastró de nuevo a la Tierra. Era una voz masculina clara y grave, pero aún así sonaba bastante joven.
—Ha ido fenomenal Billy— contestó Jason. ¿Billy?  ¿Era ése su tío William? Y nada más se giró para mirarnos desde el asiento delantero me quedé sin habla. Ese hombre ni por asomo llegaba a los treinta, mi oído no había fallado. Me tendió la mano y yo acerqué la mía. Pensaba que iba a ser el típico apretón de presentación y en vez de eso me besó los nudillos mientras me preguntaba si yo era esa tal Emma de la que tanto le habían hablado. Cabeceé un sí como pude. Jason y él se parecían mucho: compartían el mismo atractivo. Era como si estuviese viendo a Jason en el futuro. Me reí sin poder remediarlo.
—¿Demasiado caballero acostumbrada a los peculiares dotes de seducción de mi sobrino?— se mofó Will. Jason se quejó a mi lado y me dio un beso en la sien, supongo que intentando demostrar que “sus dotes de seducción” habían funcionado. He aquí yo el ejemplo.
—No es eso. Me ha sorprendido mucho el parecido que compartís— ambos se miraron y cabecearon a la vez, confirmando lo que había dicho. —También me ha impactado que seas tan joven, si comparamos edades.
—Bueno, sí. En realidad Billy es como mi hermano mayor. Nos llevamos sólo nueve años—. 

Seguimos hablando un par de minutos más hasta que nuestra charla se dio por finalizada cuando un coche nos pitó por detrás y William tuvo que arrancar el motor y encaminarse hacia mi casa. 

Durante el camino nadie dijo nada, era la radio la única “voz” que retumbaba entre las paredes del vehículo, y eso me extrañó. Sí, durante el viaje al restaurante también había sido la radio lo único que habíamos escuchado, pero no me pareció raro ya que era una especie de sorpresa que Jason quiso hacerme y mientras menos cosas pudiese escuchar o ver, mejor. En ese momento la sorpresa había terminado pero el silencio seguía permanente. Entonces observé lo poco que podía verse de Will. Estaba concentrado en todo lo que hacía. No despegaba el ojo de la carretera y su mandíbula parecía tensa.
Me fijé por primera vez en que iba trajeado. Jason nos explicó a mi madre y a mí en el hospital que su tío trabajaba mucho y viajaba demasiado. ¿Sería algún corresponsal de alguna empresa internacional? ¿Traductor, quizás? ¿Se iría ahora a alguna otra ciudad o país a trabajar? Todas aquellas preguntas se esfumaron de mi mente nada más mirar los ojos de Jason, que me observaban. Noté que su mirada atravesaba la mía de una manera diferente a cómo antes lo solía hacer.


Espero que la espera haya valido la pena. Siento no haberlo podido escribir y colgar antes. Ya sabéis que espero vuestras opiniones con un sólo clic en las votaciones de aquí abajo y enviad vuestras dudas al correo dudasparacarla@gmail.com.
Nos vemos la semana que viene, sin falta. Besos a tod@s.

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