miércoles, 10 de julio de 2013

0

Relato: Con el tiempo...

¿Qué es el tiempo? Podríamos decir que el tiempo son los años, meses y días que pasan hasta que fallecemos. O quizás el tiempo sean las horas que dura un día o los días que dura un mes.  La mayoría de nosotros, por no decir todos, creemos saber lo que es el tiempo, pero estoy segura de que cada uno daría su propia definición y, seguramente, una pequeña minoría se quedaría totalmente en blanco si le pidiésemos una descripción en este mismo instante. 

Pero el tiempo no para, no se detiene; se lleva todo consigo y nunca te devuelve nada. Te roba tu vida sin que te des cuenta y por eso le doy mucha importancia a los recuerdos, esa película propia y única que guardan nuestras mentes y nos muestran todos los momentos que han hecho palpitar nuestros corazones y que, por casi arte de magia, han quedado atrapados allí, en nuestra cabeza. Esas huellas de nuestro pasado, esa información delimitadamente detallada que a veces desearíamos conservar hasta nuestro último suspiro y que a veces, simplemente, querríamos eliminarla por completo han hecho de nosotros lo que somos ahora. Todo lo vivido hasta el momento nos ha hecho ser como somos: nuestra personalidad y carácter, las manías y talentos que hemos desarrollado... Todo son consecuencias de eso, del tiempo.

A pesar de todo, no hay que tenerle miedo. El tiempo nos otorga el derecho a ser felices y por eso hay que vivir cada milésima de segundo como si fuese la última. Cierra los ojos y siente la frescura de las gotas de lluvia golpear suavemente tu piel el día menos esperado. Escucha las olas del mar mecerse bajo una leve brisa. Siente el cosquilleo que las espigas provocan en las yemas de tus dedos. Y, aún sin abrirlos, siente la emoción de haber conseguido escalar el pico más alto de la montaña. Ahora, ábrelos. Retén esa sensación de haberte sentido libre durante... ¡quién sabe cuánto!, ¿te gustaría repetirla? Pues no dejes que un día lluvioso te amargue. No te preocupes si, sin haberte sumergido en el mar, acabas empapado por la salpicadura de las olas al chocar contra la arena. No te dejes agobiar por el calor un día de campo y ni te inmutes si el tren se ha retrasado y no llegas a la cima a la hora que querías. Sólo disfruta el momento, igual que si fuese lo último que hicieras.

Con el tiempo aprendemos de nuestros errores y rectificamos nuestra conducta. Con el tiempo aprendemos a ser más consecuentes de nuestros actos. Con el tiempo nos damos cuenta de lo que realmente queremos que permanezca en nuestras vidas, y si nuestra vida es todo el tiempo que tenemos, ¿por qué dejarlo correr sin aprovecharlo? La vida no puede ser capturada; el momento de la creación misma es efímero.

El tiempo será siempre tu mejor acompañante pero, a su vez y nunca mejor dicho, siempre será tu peor enemigo.


¿Os ha gustado? Espero que sí (votad). Os espero con un nuevo capítulo de la novela UCEOUSE (Un complejo error o una simple equivocación) la semana que viene. Besos.

No hay comentarios :

¿Y tú qué opinas?

¡Comenta!