viernes, 4 de marzo de 2016

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Tú. O yo. Nosotros. O no.

P. I  

    Yo quisiera ser tu piel, tu cuerpo
entero, tus labios carnosos y tu ojos
tan bellos, ellos. Lo quisiera ser todo,
todo tú. Y tu pelo. Y las yemas de tus dedos.

    Pero, a pesar de querer todo eso
prefiero seguir siendo la piel que roza
tu cuerpo, lo toca. Los ojos que recorren
cada centímetro de tu boca y los labios
de deseo atrapados entre un par de colmillos,
sin reparo, sinvergüenzas, sin ataduras
ni con redención alguna, que sujetan
con fuerza la carne provocada por el deseo
y el pensamiento más impuro. Y todo eso
se me pasa por la mente cada vez que te veo.


Sé que llevo siglos sin subir ninguna entrada. La verdad es que había dejado olvidado el blog. Pero cuando la inspiración llega, llega. Hay que aprovecharlo. Y quizás suba más entradas así, llenas de cariño e ideas fugaces, llenas de verdad. Gracias.

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