jueves, 27 de octubre de 2016

0

Tú. O yo. Nosotros. O no.

P. II
Me quedo sin aliento si no estás.
Se me caen los esquemas cuando te vas. Y es
que formas parte de mí, y más
me atrevería a decir: sin ti, si te marchas
no me queda nada. 
Dejaría de ser.
Dejaría de creer.
Dejaría puesta la vista atrás.
Porque has sido mucho. En ocasiones todo.

Me cambia el rumbo si no estás.
Mi vida cambia si te vas. Y es
que perderte a ti sería perder
al más divertido de los compañeros,
al más sincero de los amigos,
al más dulce de los amantes;
sería como no tener nada 
tras haberlo tenido todo.